Max Durante

10 Marzo 2008
Hablar con Max Durante es como hacerlo con uno de esos contestadores automáticos que te pillan desprevenido. Al principio parece que estés hablando con una persona de carne y hueso pero una vez superado el desconcierto inicial te das cuenta que en realidad es una máquina. Yo diría más. Es un fiera que participó en la pasada edición de las fiestas 8Z8 que se celebran en Madrid. “De marzo a agosto voy a estar encerrado en el estudio. Voy a estar al margen de la escena durante unos meses. Espero crear algo nuevo durante ese tiempo. La música necesita crear cosas nuevas con el funk y el groove. Necesito nuevos beats. Y para encontrarlos necesito escarbar dentro de mí durante un tiempo”, comenta antes de apretar el botón que le llevará de nuevo al reseteo eterno de los máquinas inconformistas. Él si que sabe con qué sueñan los androides.
En España se conoce el trabajo de Marco Passarani y toda su tropa y algo de su carrera como productor en sellos como Gigolo. Poco más se conoce por estas lindes de lo que ocurre en Italia y en Roma en particular. ¿Cómo están las cosas por allí?
No están mal. El movimiento se está cimentando en buenas tiendas y en algunos buenos clubs. Nuestro problema es que Roma nunca ha trabajado bien la promoción y las tareas propias del A&R. Eso provoca un problema a la hora de catapultar a los artistas a un plano internacional. Gente experimentada como Leoni Baldi, Lory D o yo mismo empezamos en esto en los años 80’s y aunque sea por el tiempo que llevamos en esto somos conocidos en Europa y más allá. Entre todos ayudamos a crear el sonido electrónico de Roma. Pero otro mal endémico de Italia es que no hemos contado con una distribución decente. Es típico de Italia. Se hacen cosas interesantes pero todas topan con una deficiente o inexistente campaña de RR.PP. Por eso Italia siempre aparece ante los ojos de la escena como un país muy alejado del resto de Europa.

Es curioso porque los italianos siempre se han caracterizado por ser muy extrovertidos…
Es una cuestión de atomización del propio país. Si vives en Milán te sientes parte de Europa. Si lo haces en Roma, no tanto. Roma está en el centro geográfico pero estamos en medio de dos mares que es una buena metáfora de la situación económico-cultural de la capital. Es un problema que viene de hace 20 años: ¿Quién apoya realmente a un artista de nuestro país? Passarani es uno de los últimos productores conocidos en Italia y eso que empezó a principios de los años 90’s. Desde entonces podrían haber salido más productores conocidos pero no. Él fue muy inteligente porque empezó a darse a conocer a través de una agencia francesa llamada Funk. Entendió que esa era la mejor manera de dar a conocer su trabajo en Europa. Una vez Marco entra en Peacefrog se ve beneficiado por el trabajo de promoción de esta agencia que le consigue entrevistas y reseñas de su disco en revistas de consumo popular. El resto del pelotón se ha quedado en lo que llamamos el underground.

Y la mejor manera de promocionar a Max Durante fue producir para Gigolo…
Mi mejor manera de promocionarme fue encargarme de mi trabajo de manera integral. Creo que es un artista debe trabajar asumiendo aspectos como las RR.PP. Siempre me gustó llevar mi negocio de manera individual. No trabajo en exclusiva para ninguna agencia. Tengo mis contactos personales en Francia o en Berlín. Prefiero conocer antes a las personas que a un mercado en concreto. Ellos son los que me abrirán las puertas de los clubs más interesantes o por lo menos los que respetarán mi filosofía musical que, a fin de cuentas, es de lo que se trata. Si la gente te conoce y lo haces bien estate tranquilo porque no te faltarán bolos.

Usted estuvo relacionado con Dj Hell y Anthony Rother.
Tuve la suerte de que Hell me viera actuar en el año 1993 en una rave en suiza. Fue un gran gig y Hell se quedó maravillado. Unos años después me llevó a Ultrashall en Munich y allí pudo volver a comprobar mi estilo y mi técnica. Después me llamó para ayudarle a buscar un nuevo sonido para un par de remixes de Tuxedomoon. Con Rother coincidí en un bolo en Roma y se enamoró de mi scratch que aprendí de mis años en el hip hop. Después nos involucramos en un proyecto a medias que se llama Netzwerk Europa con el que estuvimos de gira. Si todo va bien, en septiembre volveré a reunirme con él en el estudio.

También se unió a Keith Tucker de Aux 88 lo que le abrió las puertas en EE.UU.
Si, a los dos nos une una pasión desmedida por el electro-funk. EE.UU. todavía ama el eletro-funk. Yo me voy a meter de lleno en este sonido porque cada día cuando me levanto escucho una voz interior que me dice que debo emprender de nuevo ese camino. La música se debe mover a través de impulsos internos. Mira, me gusta mucho la manera como enfoca su vida artística un tipo como Alexander Robotnick. Cuando trabajábamos juntos en el estudio me decía que debía producir de pie. Si no bailas cuando estás produciendo un tema, difícilmente conseguirás hacer bailar al resto. Es un tipo con técnica limitada pero armado con una gran pasión. Yo mismo me defino como una persona instintiva.

Evidentemente en su carrera no todo han sido colaboraciones. En su discografía encontramos también un proyecto que lleva tiempo en ‘stand by’ llamado Prodamkey.
Una familia para mi. Agotábamos cada disco que sacábamos y aún ahora se reivindican esos discos. Tuve que dejar a parte ese colectivo porque eran tiempos en los que trabajaba para todos esos artistas que has comentado antes y era demasiado para mi. Pero creo que en muy pocos meses reemprenderé ese trabajo. Sellos como Monotone de Larry McCormick me están pidiendo temas de ese calado. Ya incluyeron un track mío en un megamix de electro-funk llamado Lust.Love.Electro (2007) y quiero seguir en eso. Porque el espíritu del electro-funk debe revivir. Necesito volver a trabajar ese estilo por mi mismo y con el equipo de Prodamkey. En general, Europa todavía no ha entendido el significado del electro-funk. Es el futuro. Siempre lo ha sido. Lo que pasa es que mucha gente ha perdido de vista esa visión más humana del electro. Yo mismo me defino como un hombre sintético. Electro-funk resume las cualidades de un hombre de mis características. Mi naturaleza no depende de una decisión mía. Es el electro-funk el que me llama.

Usted tomó parte de un homenaje a Esplendor Geométrico con la excusa de versionar Moscú está helado que se gestó en Geometrik.
Si, mantengo mis contactos con la escena new wave y la más oscura del industrial. Uno de los miembros de Esplendor, Saverio Evangelista, es de Roma y yo había tenido contactos previos con él. Me gustaban sus primeros discos que sonaban muy plásticos, muy 80’s. Conformaban la cara más oscura de Kraftwerk. No lo pensé ni un instante cuando me pidieron formar parte de ese proyecto.

Pero el sonido industrial se encuentra en las antípodas del funk.
El sonido EBM fue la respuesta europea al Electro-funk con base original en EE.UU. Se estableció una relación muy parecida a la que surgió entre el techno americano y el new beat belga. Max Durante sufre de una problema de bipolaridad en su personalidad artística. Max es un robot loco. Unas veces se levanta humano y produce un tipo de música para sentirse a gusto con el mundo. Otras veces Max se levanta del lado más robótico y entonces produce otro tipo de música que le conecta con los anhelos vitales que posee cualquier máquina.

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